Conferencia

Gaudí, el arquitecto de Dios: la causa de beatificación avanza

14 de febrero de 2025 YouTube

«La Sagrada Familia es el testamento espiritual de Gaudí, una catequesis en piedra que nos revela a un hombre de profunda fe y vocación a la santidad.»

— José Manuel Almuzara

José Manuel Almuzara ofreció una esclarecedora conferencia sobre la vida y obra del Siervo de Dios Antoni Gaudí. El experto desgranó las claves de su espiritualidad, demostrando cómo su arquitectura es inseparable de su profunda devoción católica y su camino hacia los altares.
La charla sirvió para actualizar el estado de la causa de beatificación y animar a la devoción popular.

El reconocido experto en la figura de Antoni Gaudí, José Manuel Almuzara, impartió recientemente una destacada conferencia bajo el título ‘Gaudí: Arquitectura y Santidad’. El evento, que reunió a numerosos interesados en la causa de beatificación, se centró en la dimensión menos conocida del arquitecto: su vida interior y su piedad. Almuzara destacó la importancia de entender la obra de Gaudí, especialmente la Sagrada Familia, como un acto de fe continuo y una ofrenda a Dios. Subrayó que la arquitectura catalana del modernismo alcanzó su cumbre no solo por la técnica, sino por la profunda inspiración teológica de su autor.

La idea central de la exposición giró en torno a la tesis de que la genialidad artística de Gaudí es inseparable de su profunda piedad personal. Almuzara insistió en que el arquitecto no solo diseñaba edificios, sino que construía templos que reflejaban la gloria de Dios a través de la imitación de la naturaleza. Sus diseños orgánicos, llenos de luz y simbolismo, son una manifestación directa de su vida de oración y su adhesión a los principios evangélicos. El ponente desmintió la visión puramente secular de su arte, recordándonos que cada columna y cada vidriera de la Sagrada Familia tienen un propósito catequético definido.

«Gaudí entendió que la verdadera arquitectura es aquella que imita a Dios, el Gran Arquitecto, a través de la naturaleza.»

Uno de los puntos más relevantes de la conferencia fue la actualización sobre el estado de la causa de beatificación de Gaudí, que actualmente ostenta el título de Siervo de Dios. Almuzara explicó los pasos cruciales que se han dado en la fase diocesana y la labor de la Postulación en Roma para documentar su santidad heroica. Aclaró que la meta no es solo reconocer al genio de la arquitectura, sino a la persona que vivió las virtudes cristianas en grado heroico. Además, animó a los presentes a seguir promoviendo la devoción privada y a rezar intensamente por el milagro necesario que permitiría su elevación a los altares.

El experto dedicó un segmento especial a analizar la relación de Gaudí con su principal mecenas, Eusebi Güell, y cómo esta colaboración fue fundamental para desarrollar su visión artística sin restricciones económicas. Obras como el Parque Güell o el Palau Güell son ejemplos de esta libertad creativa, aunque la Sagrada Familia sigue siendo el epicentro de su legado espiritual y profesional. Almuzara detalló cómo Gaudí, en sus últimos años, vivió prácticamente como un anacoreta dentro del templo, priorizando la Obra de Dios sobre cualquier comodidad personal. Este testimonio de desprendimiento y servicio es clave para comprender la profundidad de su santidad.

«La Sagrada Familia no es una simple construcción, es la última gran catedral de la cristiandad, un catecismo visual para el mundo entero.»

En conclusión, Almuzara reafirmó que la figura de Antoni Gaudí trasciende la arquitectura para convertirse en un modelo de vida cristiana para la sociedad moderna. Su legado no reside únicamente en los edificios catalogados como Patrimonio de la Humanidad, sino en el ejemplo de cómo un profesional puede santificar su trabajo y su genio. La conferencia sirvió para consolidar la imagen de un artista profundamente arraigado en su fe, que merece ser elevado a la categoría de santo por la Iglesia. El llamado final fue a estudiar su vida con ojos de fe y a esperar con esperanza el día de su beatificación.


← Anterior
Gaudí, el arquitecto de Dios, y la urgencia de su beatificación
Siguiente →
Gaudí, venerable: la beatificación es cuestión de tiempo, pero depende de un milagro