José Manuel Almuzara: la dimensión mística de Gaudí y la urgencia de su beatificación
«Gaudí no solo fue un arquitecto genial, sino un místico que elevó la fe a la categoría de arte sublime, haciendo de su obra una oración perpetua.»
El experto y promotor de la causa de beatificación, José Manuel Almuzara, ofreció una profunda reflexión sobre la vida y obra de Antoni Gaudí. La conferencia se centró en cómo la fe del arquitecto catalán impregna cada piedra de sus creaciones, demostrando su santidad ejemplar. Almuzara insistió en que el reconocimiento oficial de su santidad es inminente.
El reconocido experto y promotor de la causa de beatificación de Antoni Gaudí, José Manuel Almuzara, impartió una iluminadora conferencia titulada “Gaudí: Arquitecto de Dios”. El evento reunió a académicos, fieles y admiradores de la obra del Siervo de Dios, ansiosos por profundizar en su legado espiritual. Almuzara destacó la necesidad de entender a Gaudí no solo como un artista visionario, sino como un modelo de vida cristiana radicalmente entregada a su vocación. Subrayó que su obra maestra, la Sagrada Familia, es un catecismo pétreo destinado a la evangelización de las futuras generaciones.
La idea central de la exposición giró en torno a la profunda piedad de Gaudí y su camino hacia la santidad personal. Almuzara argumentó que la vida austera y la dedicación absoluta del arquitecto a su vocación artística son pruebas irrefutables de virtudes heroicas. Explicó que la causa de beatificación sigue avanzando, impulsada por la creciente devoción popular y el estudio riguroso de su biografía espiritual. El conferencista enfatizó que la Sagrada Familia es el testamento definitivo de su fe inquebrantable y su obediencia a los designios divinos.
«La Sagrada Familia es el único libro de texto de teología que, al ser contemplado, se lee instintivamente de rodillas.»
Durante la charla, se analizaron los complejos simbolismos teológicos presentes en la Sagrada Familia, desde los pórticos dedicados a la Natividad, la Pasión y la Gloria. Almuzara detalló cómo Gaudí utilizaba magistralmente la luz, la forma y la geometría para narrar la historia de la salvación. Afirmó que esta integración total entre arte y fe es lo que distingue a Gaudí de otros genios de su época. La arquitectura se convierte, en sus manos, en una poderosa herramienta litúrgica que invita a la contemplación y a la conversión.
Más allá de su obra cumbre, Almuzara recordó la humildad y la caridad que caracterizaron la vida cotidiana de Gaudí, especialmente en sus últimos años. Su colaboración con Eusebi Guell, por ejemplo, fue un ejercicio de mecenazgo cristiano que permitió el desarrollo de proyectos innovadores. El arquitecto vivía con una sencillez extrema, priorizando siempre los fondos para la construcción de la basílica sobre sus propias comodidades. Su testimonio de pobreza voluntaria y su profunda vida de oración son pilares fundamentales para su proceso de canonización ante la Santa Sede.
«La beatificación de Gaudí honrará a todos aquellos que entienden que el arte, cuando es verdadero y puro, solo puede conducir al alma humana hacia Dios.»
Finalmente, José Manuel Almuzara hizo un llamado a la comunidad católica a intensificar las oraciones por la pronta beatificación de Antoni Gaudí. Concluyó que reconocer oficialmente su santidad es un acto de justicia histórica para la Iglesia universal y una inspiración para los artistas y fieles de hoy en día. La obra de Gaudí perdurará por siglos, pero su ejemplo de vida, demostrando que la genialidad y la fe pueden ir de la mano, es el legado más valioso que nos ha dejado. La beatificación de este siervo de Dios es una necesidad pastoral urgente.