José Manuel Almuzara: la fe de Antoni Gaudí provocó conversiones y renuncias heroicas
«La fe cambió al joven apasionado, impetuoso, irascible, en un hombre sereno, equilibrado, ejemplar, el cual sólo excepcionalmente tenía arranques de mal genio; irradiaba tan benéfica influencia que provocó conversiones y hasta renuncias heroicas en los que convivían con él.»
El presidente de la Asociación pro Beatificación de Gaudí, José Manuel Almuzara, aborda el estado actual de la causa de canonización del Siervo de Dios. Destaca cómo la profunda vivencia de la fe católica del arquitecto transformó su carácter e inspiró cambios radicales en su entorno. Almuzara defiende la ortodoxia de Gaudí frente a las calumnias históricas.
José Manuel Almuzara Pérez, arquitecto y presidente de la Asociación pro Beatificación de Antoni Gaudí desde 1992, ha ofrecido una entrevista para actualizar la información sobre el proceso de canonización. Almuzara, quien conoció a discípulos directos de Gaudí, ha dedicado su vida a promover la figura espiritual y artística del genial arquitecto. La Asociación fue constituida tras la inspiración de Mossèn Ignasi Segarra, quien se preguntó cómo un catalán cristiano que vivió las virtudes en grado heroico no había sido propuesto para la beatificación. Desde su fundación, la iniciativa ha suscitado una respuesta emocionada en todo el mundo, poniendo de manifiesto la fama de ‘buena persona’ que Gaudí aún conserva entre el pueblo.
Son muchos los testimonios que avalan la profunda fe y mística de Gaudí, un hombre que se esforzó por vivir las virtudes cristianas. El arquitecto Joan Bergós i Massó, discípulo de Gaudí, atestiguó que su fe fue el motor de una profunda transformación personal. Esta fe convirtió su carácter impetuoso en uno sereno y ejemplar. Su influencia fue tal que irradiaba una benéfica inspiración que provocó conversiones y renuncias heroicas en quienes trabajaban a su lado. Esto confirma que su altísima inspiración artística coronó un trabajo intenso, sostenido, metódico y disciplinado.
«La creación continúa y el Creador se vale de sus criaturas. Los que investigan las leyes de la naturaleza para conformar nuevas obras colaboran con el Creador.»
Como arquitecto, José Manuel Almuzara destaca especialmente el amor de Gaudí por el trabajo bien hecho y en colaboración con todos sus técnicos y artesanos. Gaudí aseguraba que el trabajo es fruto de la colaboración, la cual solo puede basarse en el amor y en saber aprovechar la cualidad preeminente de cada operario, pues ‘no hay nadie inútil’. A nivel espiritual, cultivó intensamente las virtudes teologales y frecuentaba diariamente la Misa, la comunión y el rezo del Rosario. Además, entendía el sacrificio como una necesidad para que las cosas salieran adelante, definiéndolo como ‘la disminución del yo sin compensación’.
Actualmente, la causa de canonización se encuentra en la fase de la *positio super vita, virtutibus et fama sanctitatis*, el volumen que recoge toda la documentación probatoria sobre su vida, virtudes y escritos. El proceso busca demostrar el ejercicio heroico de las virtudes para que el Siervo de Dios pueda ser llamado ‘venerable’. Por otro lado, Almuzara aprovecha para desmentir las calumnias que han circulado sobre Gaudí, que lo acusaban de ser templario, masón o alquimista. Cita al Dr. Joan Bassegoda Nonell para afirmar que el arquitecto pronto demostró un sentimiento católico más allá de toda duda, colaborando con obispos y llenando sus obras de símbolos religiosos.
«La belleza es la gran necesidad del hombre; es la raíz de la que brota el tronco de nuestra paz y los frutos de nuestra esperanza.»
La futura canonización de Antoni Gaudí, a quien Benedicto XVI calificó de ‘arquitecto genial y cristiano consecuente’, supondría un gran bien para la Iglesia universal. Su vida y su obra, admiradas internacionalmente, atraen e impactan, ayudando a superar la escisión entre la conciencia humana y la conciencia cristiana. Gaudí utilizó su arte como una manifestación externa de su profunda alma creyente, llenando sus formas plásticas de un contenido simbólico que expresa su relación íntima con Dios. Su obra enseña que ‘la belleza es también revelad